GD Convego NaturalSegún Giesecke+Devrient (G+D), las fintech han de incorporar el concepto de la sostenibilidad como un elemento clave de sus estrategias de desarrollo de negocio, adoptando políticas robustas a medio/largo plazo para “conectar” con sus clientes. Según G+D, y basándose en su experiencia en el desarrollo de soluciones ambientalmente sostenibles para un gran número de entidades financieras, entre ellas fintech, ello es debido al crecimiento exponencial del interés de los usuarios de estas plataformas hacia las soluciones y servicios desarrollados de manera respetuosa con el medio ambiente.

La adopción de un estilo de vida cada vez más ecológico de los clientes, obliga a estas entidades a ofrecerles sistemas de pago claramente reconocibles como sostenibles y, según los expertos de G+D, las tarjetas bancarias pueden ser el eje para mostrar este compromiso y en torno a las cuales es posible desarrollarse toda una política medioambiental que satisfaga a sus usuarios.

Según G+D, esta política debería incluir: el uso de tarjetas sostenibles, asegurando el tratamiento sostenible de las tarjetas a lo largo de todo su ciclo de vida; adoptar soluciones digitales capaces de suplir el soporte papel en los ámbitos de la seguridad o el marketing; e integrar en su operativa acciones desarrolladas junto con organizaciones medioambientalistas y conectadas con herramientas que hagan sentirse a los usuarios activistas contra el cambio climático en su día a día.

Respecto al primero de estos puntos, el uso de tarjetas sostenibles, hoy en día las tarjetas se pueden fabricar con capas de PVC 100% reciclado o bien con componentes más avanzados, como biomasas PLA, que requieren un consumo de energía para su producción muy inferior al requerido por las tarjetas convencionales de plástico. Además, con este tipo de tarjetas, al poder convertirse en compostaje al final de su vida útil, también se eliminan los residuos plásticos propios de las tarjetas convencionales. G+D ya ha desarrollado proyectos de este tipo para la fintech española Divilo y para SweepBank de Ferratum Bank p.l.c.

Respecto al segundo punto, G+D señala la necesidad de asegurar la sostenibilidad de las tarjetas durante todo su ciclo de vida. Así, la compañía apunta, por ejemplo, utilizar papel reciclado para las cartas de bienvenida a clientes o para la creación de los embalajes de las propias tarjetas. Todo ello puede reforzarse con el establecimiento de programas de economía circular, tal como el desarrollado por G+D con Mastercard que asegura procesos sostenibles, tanto para la producción como para la eliminación de las tarjetas.

Igualmente, G+D indica como tercer punto, la sustitución de los canales de comunicación analógicos, usados hasta ahora por motivos de seguridad en el entorno financiero, por herramientas digitales, tales como el ePIN, que permite hacer llegar a los clientes los PIN de sus tarjetas a través de una aplicación móvil o un SMS. Igualmente, recomienda el uso de códigos QR o tecnología de realidad aumentada en los materiales comerciales o de marketing para evitar el soporte papel. La empresa también apunta la impresión bajo demanda de las cartas, folletos y otros materiales que acompañan las tarjetas, lo que permite, además de eliminar almacenaje o excedentes, disponer de la flexibilidad de poder personalizar a medida los materiales en el momento de la emisión.

G+D avala así mismo en una estrategia de sostenibilidad el desarrollo de programas de colaboración con organizaciones medioambientales que lleven a cabo acciones concretas y tangibles a favor de los ecosistemas y que las entidades pueden integrar dentro de sus programas a favor de la sostenibilidad. Un buen ejemplo de este tipo de estrategia es el acuerdo entre el proveedor australiano de pagos y préstamos digitales WLTH con la ONG Parley for the Oceans para proporcionar a sus clientes soluciones de pago respetuosas medioambientalmente frente a la contaminación por plásticos. En base al acuerdo, WLTH utiliza las tarjetas Convego® Parley Ocean, producidas por G+D a partir de materiales resultantes del reciclaje de residuos plásticos procedentes del mar.

Por último, G+D recomienda animar a los propios clientes a convertirse en activistas a favor del medioambiente en su día a día. Para ello, G+D propone conectar las tarjetas con otras iniciativas de responsabilidad medioambiental o social que les impliquen. El objetivo es permitirles asumir una responsabilidad personal y para ello, son adecuadas fórmulas como, por ejemplo, la financiación de una plantación de árboles o facilitar a los clientes la medición de su propia huella de carbono.

Un ejemplo de este último modelo es la colaboración de G+D con la empresa tecnológica sueca Doconomy, que desarrolla herramientas para ayudar a los bancos a cumplir su programa de sostenibilidad a través de una aplicación para medir la huella de carbono de los usuarios. El cálculo se basa en las compras, pedidos o reservas realizadas por los titulares de las tarjetas, que pueden así contribuir a reducir los impactos negativos en el medioambiente.

Según Carsten Wengel, director global de Ventas y Distribución del negocio de Tarjetas y Pagos Digitales de G+D, “la sostenibilidad es esencial en la agenda de todos los bancos porque los consumidores buscan nuevas formas de vivir un estilo de vida sostenible y las fintech también deben estar a la altura de su responsabilidad social y alentar a sus clientes a adoptar un estilo de vida más respetuoso con el medio ambiente”. “Podemos ser el mejor socio para las fintech” –añade Wengel--, “al proporcionarles, no sólo tarjetas de pago ecológicas e innovadoras, sino también una red de socios ecológicos que aportan un valor adicional a sus ofertas de productos y servicios”.